martes, 25 de diciembre de 2012

Recordando a Bobby Rodríguez


Al maestro Bobby Rodríguez se le atribuyó ser el creador del llamado
Latín Funk, sonido neoyorquino de los años 70's, que combinaba la
temática de la vida callejera del barrio latino, y los sonidos urbanos
de la gran urbe, fundidos a la vez con los elementos del jazz y la
salsa.  Tuvo una marcada influencia sobre el sonido neoyorquino de las
orquestas denominadas “Bad Boy Street”.  Su orquesta La Compañía, fue
una de las bandas destacadas que tocaron los lunes por las noches en
los famosos Salsa Metes Jazz en el Village Gate.  Varios de sus temas
fueron reconocidos en el ámbito salsero, tales como: Sonero del
Barrio, Angelina, Latin From Manhattan, entre otros.
Bobby Rodríguez nació en New York en el condado de Manhattan, en el
sector del Harlem Hispano, ampliamente conocido como el barrio,
desconocemos al momento su fecha de nacimiento; sin embargo murió el
12 de marzo de 2003 victima de un cáncer en él estomago.  Bobby fue
miembro y director de la banda de su hermano Ray Rodríguez, en esta
banda se desatacó como arreglista, compositor, además de tocar el
saxofón tenor.  En la segunda grabación de esta banda titulada
Desilusión, contiene el trabajo exitoso Olvídame (Forget Me) escrita
de manera compartida por Bobby y el Albino Divino, Nestor Sánchez, ex
vocalista de la Orquesta La Protesta de Tommy Pabón y Larry Harlow.
Para 1974 Bobby Rodríguez decide crear su propia orquesta, la cual
denominó La Compañía, allí se desempeñó como su Director, además tocó
el saxofón, la flauta trasversa, el clarinete y el piano. La Compañía
trabajó en diferentes sitios del ambiente salsero de la ciudad de New
York para los años 70s. Desde el principio, el estilo de la Compañía -
aunque estuvo arraigado firmemente en la tradición latina -, estaba
fuertemente influenciada  por el jazz, el soul y el funk; además que
su repertorio incluyó líricas en ingles. Eddie Iglesias Hernández su
trombón, era quien vocalizaba las piezas en Ingles, debe recordarse
que Eddie venía de la banda del rey del soul-latino Joe Bataan;
mientras que las piezas en Español las cantaban los legendarios
newyorricans Junior Cordova y José Acosta. Junior Córdova trabajo
previamente con la Orquesta de Nelson Feliciano, con quien pego en
varios países de la América Latina el exitazo La cinta Verde y con el
Combo del maestro  Rafael Cortijo.
 La pieza de su primer álbum, Número 6, compuesta por Rubén Blades fue
un éxito masivo; dado a que su letra relata la típica historia urbana
acerca de los retardos que ocurren en el sistema de trenes  de New
York, en la ruta que cubre el tren 6, considerada unas de las rutas
más aburridas y tediosas.  Las líricas son pegajosas:  “apresúrense,
avancen,  la maldita máquina la he estado esperando aquí por horas y
todavía no he podido ver ese tren número seis,  el número seis…”,
realmente un éxito sincronizado con las vivencias de la comunidad
Latina de New York.  Rubén Blades también le escribió el éxito ¿Qué
sucede? del LP SALSA AT WOODSTOCK, grabado por La Compañía en vivo
para 1976. Bobby Rodríguez y La Compañía también graban para el mismo
año su primer larga duración para el sello Fania, en el que incluyeron
el clásico "Recuerdo de Arcaño”, de Johnny Pacheco y  donde Bobby nos
demuestra sus destrezas en la flauta.

1.-Sunday Kind Of Love, 2.-El Buzón, 3.-A Bailar Salsa, 4.-Workout,
5.-What Happened, 6.-No Lo Niegues, 7.-La Más Fea, 8.-Ahora Te Toca A
En 1977, Bobby Rodríguez, Eddie Hernández, José Acosta y el timbalero
de la  Compañía, Charlie Salinas, participaron en decimoséptimo
aniversario del Álbum de La Alegre All-Stars dirigido por unos de los
músicos más creativos en la música salsa, Charlie Palmieri  y
producido por Al Santiago. Bobby tocó el bajo en dicho aniversario. En
1978, Bobby Rodríguez y La Compañía colocaron en el mercado el tema
del mismo nombre del Álbum: LATIN FROM MANHATTAN.  Una versión de la
canción grabada  originalmente por Al Jolson en los años 30’s, Bobby
Rodríguez le dio un tratamiento de fusión: entre la Salsa y un Jazz a
la manera de Dizzi Gillespie, Rodríguez tocó el clarinete sin reparos
y bien ejecutado.

1.-Latin From Maniatan, 2.-After Midnight, 3.-Cielito Lindo, 4.-Siete
Mujeres, 5.-Mi Son Es Un Vacilon, 6.-Recuerdos De Mi Infancia,
7.-Sonero Del Barrio, 8.-Hoy Daria Yo La Vida, 9.-Negra Sabrosura .
En 1984  La Compañía sufre una baja, su cantante en líricas en Ingles
y trombón Eddie Iglesias Hernández abandona la banda y llama a Charlie
Salinas y José Acosta para su banda de nueve músicos y dos trombones:
Los Amigos y The Bad Street Boys.  La primera voz en español en su
tremendo e impactante debut en el CHEEK TO CHEEK fue manejada por
Frankie Morales, quien trabajó con los Lebron Brothers, antes de irse
y debutar en solitario.
La ida de Hernández, Salinas y Acosta le creó a La Compañía un hueco
que duró tres años.  Luego Rodríguez reestructura su banda y la llama
La Nueva Compañía y regresó con el LP de apropiado titulo MI REGRESO
( MY RETURN) en 1984.  El cantante líder de este álbum fue Orlando
Castillo “Watusi” (nacido el  23 de Marzo, en San Felipe, del estado
de Yaracuy, Venezuela). Watusi trabajó en Venezuela con Los Satélites
de Cheche Mendoza, La Banda de Porfi Jiménez y la excepcional Orquesta
venezolana de Salsa - una  de mis preferidas - Federico y su Combo
Latino.  En 1990 “Watusi” se independiza y graba en Inglaterra con la
banda de Tito Puente el LP MI REGRESO, los cortes Olvidame y una
versión fina del clásico Maria Cristina, compuesta por Ñico Saquito
(Nacido el 13 Febrero de 1901, en  Santiago de Cuba, y murió el 5 de
Agosto de 1982, Cuba).  En 1987, Junior Córdova, Iglesias y Salinas se
reunieron con Bobby y La Nueva Compañía para grabar  JUNTOS OTRA VEZ
en 1995.
Por la Compañía pasaron y colaboraron en sus grabaciones los grandes
músicos de los años sesentas y setentas: Eddie Iglesias Hernández
Trombón y Vocal; Toti Negrón Bajo, Joe Wohletz Trompeta; José Acosta
Vocal, Coros, Maracas y Guiro; Charlie Salinas Timbales, bongo bell, y
percusión; Wilson (Chambo) Corniel (también trabajo con José Bello,
Tito Allen, Luis Ramírez, Pete El Conde y Tito Nieves) Congas y
tambores bata; Al Dorsey Piano, Johnny Pacheco Tambora típica; Junior
Cordova sin excepción su lider vocal; Pastor (Toti) Negrón Bajo y
Coro; Jaime Rodríguez saxofón baritono; Louie Mantañez Bongoes y
Guiro; Roland Ramos Congas; Edgard Reyes Timbales; Charlie Salinas
Timbales; Danny O'Brian Maracas y Guiro, Jose De León Congas, Felix
Nazario Bongoces y Timbales, el venezolano Orlando Watusi Lider vocal;
Roland Carlos Torres Bongoes y cencerro o campana, Edgar Jimmy Jr.
Timbales.  Invitados especiales: Tony Barretto en la Trompeta y
flugelhorn; Louie Ramírez en los Timbales, Isidro Infante en el Piano;
Papo Pepín Congas; Johnny Kenton Bongoes, cow bell; Enrique Breton
Bajo; Felo Barrios Güiro y el ya mítico Yayo El Indio en los Coros.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Daniel Santos


Fecha de nacimiento: 5 de febrero de 1916
Lugar: Santurce, Puerto Rico
Falleció el 27 de noviembre de 1992
Uno de los más enigmáticos personajes de la música popular latinoamericana, Daniel Santos, "El Inquieto Anacobero", nació en Santurce bajo el signo de Acuario, el 5 de febrero de 1916. Hijo de Don Rosendo de los Santos, carpintero, y María Betancur, costurera, el niño Daniel pasó su infancia en un barrio de Santurce ubicado tras los antiguos talleres del ferrocarril, conocido precisamente como Trastalleres. Allí vivió sus primeros años en unión de sus tres hermanas Sara, Rosalilia y Lucy. A los cinco años aprendió el abecedario con la maestra del barrio conocida como Doña Ana, y a los siete inició su educación formal en la escuela pública de Las Palmitas, en la Calle Aguacate.
Al concluir su tercer grado fue promovido a cuarto en la Escuela Rafael Cordero, en la Parada 15 de Santurce, pero no pudo matricularse porque la situación económica en su hogar era desesperante. A esa edad debió trabajar y su padre le hizo una caja de brillar zapatos, para ayudar con la carga de la familia. Pronto la familia se marchó a la ciudad de los rascacielos, donde Daniel tuvo que volver a primer grado ya que no sabía hablar inglés. Trabajó fuerte en el inglés y logró completar su segundo año de escuela superior, donde ya cantaba en el coro.
A los 14 años abandonó el hogar debido a lo poco que ganaba su padre, se mudó a un cuartito por tres dólares semanales e inició su vida de Inquieto Anacobero. Un día, mientras se bañaba, comenzó a cantar las únicas dos canciones que sabía de memoria: una guaracha de Rafael Hernández y "Te quiero dijiste", de María Grever. Estaba en lo más profundo de su inspiración cuando sintió que le tocaban a la puerta. Era uno de los integrantes del Trío Lírico, un conjunto musical que se dedicaba a amenizar bailes, bautizos y otras actividades.
Terminó de bañarse y se reunió con el resto de los integrantes, quienes lo invitaron a participar en una actividad varios días después. Así se hizo profesional y cobró un dólar por interpretar las melodías varias veces. Luego le aumentaron a un peso y medio para cantar los sábados en el Borinquen Social Club de Nueva York. Pasó un tiempo alternando con el Trío Lírico y el Conjunto Yumurí, hasta 1938, cuando tuvo un encuentro histórico con el insigne compositor Don Pedro Flores.
Ese año estaba trabajando en un pequeño cabaret llamado Los Chilenos, donde cantaba los fines de semana, sábados y domingo, por diez dólares y todo el vino que pudiera tomarse. Luego comenzó a cantar en el Cuban Casino, un cabaret latino ubicado en la 46 y Octava Avenida. Allí tocaba la orquesta del Maestro Augusto Cohen, y alternaba el conjunto de un gago apodado Escalera, una artista española de nombre Consuelo Moreno, y una pareja de bailarines mexicanos. Daniel Santos cantaba con las dos orquestas, fungía de maestro de ceremonias, hacía el espectáculo, y cuando faltaba algún mozo, también lo sustituía. Todas esas labores las realizaba por $17.00 semanales.
Una noche llegó al cabaret el maestro don Pedro Flores y lo escuchó interpretar varias melodías, entre ellas su bolero "Amor perdido". Al concluir, el compositor lo invitó a la mesa que compartía con otras personas y le indicó que le había gustado mucho la forma de interpretar. Entonces le pidió que fuera a Manhattan y ensayara con su grupo el Cuarteto Flores. Tras muchos regaños, finalmente logró acoplarse al grupo y empezó a hacer dúo con Chencho Moraza.
Con el Cuarteto de Pedro Flores grabó muchas de las canciones que lo harían famoso, entre ellas, "Tú serás mía", "Irresistible", "Esperanza inútil", "Perdón", "Mayoral", "Venganza", "Amor", "Olga", "Yo no sé nada", "Hay que saber perder", "La número 100", "Bella mujer", "Margie", "Prisionero del mar", "El último adiós", Borracho no vale", "Bella mujer", "Guaracha amorosa", y muchas otras. En 1941, cuando se hicieron famosas las despedidas tras estallar la Segunda Guerra Mundial, Daniel grabó el disco más popular de Don Pedro Flores, "Despedida". Más tarde habría de grabar una canción que se escucharía en todas las velloneras del continente americano: "Linda". Al año siguiente sustituyó a Miguelito Valdés en la orquesta de Xavier Cugat y poco después debió abandonar el Hotel Waldorf Astoria para cumplir el servicio militar obligatorio con el ejército norteamericano.
Para esa época comienza a cobrar conciencia nacionalista y se identifica con el pensamiento del Maestro Don Pedro Albizu Campos, ideales que le trajeron problemas con el FBI y el Departamento de Estado norteamericano cada vez que viajaba. Más tarde, recordando las atrocidades de la guerra, grabó varios discos con canciones de protesta contra ese mismo ejército que utiliza las playas de su patria para ejercicios militares. Uno de ellos lo grabó con su amigo Pedro Ortiz Dávila "Davilita" titulado "Los patriotas", y otro inspirado en el libro del Poeta Nacional de Puerto Rico, Don Juan Antonio Corretjer "La lucha por la independencia de Puerto Rico".
Esa vida de Inquieto Anacobero que lo llevó a la cárcel en distintas ocasiones comenzó en Cuba a finales del1946, cuando Bobby Capó le presentó al Guajiro Amado Trinidad y éste lo contrató para trabajar durante ocho días en el programa "Bodas de Plata Portagás" en la RHC Cadena Azul de Radio, donde se presentaban los mejores artistas de la época. Allí siempre iniciaba su programa con la canción "Anacobero" del pianista puertorriqueño Andrés Tallada. El locutor Luis Villarder siempre lo presentaba: "Con ustedes Daniel Santos y el tema 'Anacobero". Un día Daniel sorprendió a la audiencia en el estudio al vestirse con traje de chuchero, de los que usaba Tin Tan, y entró al estudio bailando.
Cuando el locutor lo fue a anunciar se equivocó y dijo: "Con ustedes el Anacobero Daniel Santos". A partir de ese día se convirtió en "El Anacobero", que en lengua ñáñigo quiere decir diablillo. Lo de 'Inquieto' vino después a causa de la intensa vida de bohemio impenitente que habría de llevarlo a varias cárceles.
Estuvo viajando entre Cuba y Nueva York durante unos 15 años, hasta que escuchó decir que Fidel estaba recogiendo los niños para adiestrarlos en la milicia, y se marchó de Cuba sin boleto de regreso. Durante esos años le ocurrieron cosas que inspiraron muchas de sus 400 composiciones, entre ellas, "El columpio de la vida", "Patricia", "Amnistía", "El preso", "El que canta" y "Bello mar". Fue además el autor de la canción "Sierra Maestra", himno del Movimiento 26 de Julio, con la cual Fidel Castro iniciaba la transmisión de Radio Rebelde desde la Sierra Maestra.
Daniel empezó con la Sonora Matancera cuando Manolo Fernández lo contrató para trabajar en Radio Progreso, poco después de una crisis económica que lo hizo buscar refugio en las playas de Santa Fe. Antes había actuado en la Cadena Radial Suaritos, donde ganaba mil dólares al mes y alternaba con Toña la Negra y otros artistas de fama internacional. Luego de una corta temporada fue contratado para cantar en Radio Progreso acompañado de la Sonora Matancera, un binomio que habría de beneficiarlos mutuamente.
Al principio cada músico ganaba diez centavos y durante los primeros seis meses Daniel tuvo que pagarles de su propio sueldo. Ya después consiguió que le pagaran $25.00 a cada uno por grabar en los programas auspiciados por la Cerveza Hatuey. Pronto llegaron al tope de la fama internacional y empezaron a ganar grandes sumas de dinero. Con ellos interpretó los grandes éxitos de Pablo Cairo, Isolina Carrillo, Jesús Guerra y otros destacados compositores de la época.
Además de distinguirse como cantante y compositor, Daniel Santos se dio a conocer por la vida desordenada que siempre vivió, entre licores, mujeres y reyertas callejeras que lo hicieron cumplir tiempo en distintas cárceles de Latinoamérica, entre ellas en Cuba, Ecuador y República Dominicana. Sin embargo, muchos países del continente americano se lo disputaban, al extremo de llegar a confundir su verdadera nacionalidad.
Durante sus últimos años siguió presentándose en giras y conciertos en los Estados Unidos y Latinoamérica, donde llenaba los más prestigiosos salones para ver a su ídolo, la leyenda del bolero y la guaracha, y escuchar sus innumerables anécdotas y aventuras.
Su figura inspiró a varios escritores, entre ellos al colombiano Gabriel García Márquez, quien lo menciona en su obra "Relato de un náufrago" y en varios artículos y reportajes periodísticos. Su vida y época musical son el tema de la novela "Vengo a decirle adiós a los muchachos", del escritor puertorriqueño Josean Ramos; así como motivo del libro "La importancia de llamarse Daniel Santos", de Luis Rafael Sánchez, y "El Inquieto Anacobero", del Salvador Garmendia.
Daniel Santos tuvo doce hijos y vivió sus últimos años en Ocala, Florida, junto a su duodécima esposa, Ana Rivera, donde murió el 27 de noviembre de 1992, víctima de un ataque cardíaco. Sus restos reposan en el Cementerio Santa María Magdalena de Pazzis del Viejo San Juan, cerca del Maestro Don Pedro Albizu Campos y el compositor Don Pedro Flores.

Semblanza de Chiviríco Dávila


Chivirico Dávila, se llamaba realmente Rafael Dávila Rosario. Nació en Villa Palmeras, Santurce, Puerto Rico, el 02 de agosto de 1924; respetado como uno de los mejores soneros y cantante de boleros antillanos de todos los tiempos, nunca recibió en vida el reconocimiento que mereció.
Osvaldo Chihuahua Martínez,
Descarga Cubana.
Chivirico Davila. Percusión
    A finales de los 40, Chivirico recorrió Saint Thomas, Martinica, Cayene (o Isla Del Diablo), Puerto España (Trinidad), Puerto Príncipe (Haití) y Brasil formando parte de la orquesta de Carlos Molina. En 1950, obtuvo un contrato para actuar como solista en Uruguay. Tras una temporada en Nueva York con Johnny Seguí & Los Dandies, en 1956 fue contratado por el cubanoDámaso Pérez Prado en condición de cantante principal para realizar una extensa gira que lo llevó por México, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Argentina. Encontrándose en Buenos Aires, recibió otro contrato para actuar como solista, esta vez en Chile, al parecer con la Orquesta  Huambali.
    En 1957, llevó a cabo una larga temporada de actuaciones en Ecuador, trabajando principalmente con la Orquesta Blacio Junior y la Orquesta Guambalí. Con esta última realizó una gira por Europa que abarcó Francia, España, Grecia, Italia y la Isla de Capri. De vuelta a Nueva York, a partir de 1958, formó parte y grabó intensamente con las orquestas de Orlando Marín,Francisco Bastar “Kako”Cortijo y su BoncheJoe CubaJoey PastranaPete “Boogaloo” RodríguezChihuahua Martínez,Richie Ray & Bobby CruzTito Puente, las orquestas dirigidas por los cubanos Marcelino Guerra y Vicentico Valdés y la del dominicano Johnny Pacheco, con quien recorrió gran parte de los Estados Unidos y varias naciones africanas.
La Orquesta de Johnny Pacheco.
    Chivirico era un cantante con dotes excepcionales para este arte cantaba muy bien, tanto melódica como rítmicamente o bien en esta correspondencia. Tenía un impecable timbre de voz y podía improvisar tan bien o mejor que muchos otros cantantes de su época. Esto lo llevó a integrar la agrupación del pianista Ricardo Ray, como el primer cantante que utilizó en sus grabaciones: “Ricardo Ray Arrives/Comejen” (Fonseca 1106) año 1966; “Ricardo Ray Se Soltó – On The loose” (Alegre 8500) año 1966.
Las Descargas de Pancho Cristal en el Villa Gate.
    A pesar de su enorme calidad interpretativa y su brillante carrera artística, Chivirico Dávila no logró alcanzar un nivel estelar en su patria sino hasta principios de la década de los 70s, cuando el movimiento de la salsa acogió a veteranos que, de una u otra forma, lograron brindar lo suyo. Este fue el caso de Chivirico a quien el sello Cotique Records lo lanzó como solista, llegando a grabarle alrededor de seis discos, principalmente en el género del bolero, entre los años 1971 a 1978. En el año de 1975, participó en la grabación, del considerado, uno de los mejores trabajos discográficos del boon de la salsa:“Beethoven’s V ” del fenecido pianista Markolino Dimond, donde participa como vocalista líder junto a Frankie Dante. Además de la realización de este excelente trabajo publicó cuatro discos más para el sello Cotique“Chivirico”“Desde Ayer”“Chivirico Dávila” y “Brindando Alegría”. Aunque ninguna de estas producciones tuvo la trascendencia que se merecían, boleros como “Ahora No Me Conoces, “Cómo Fue”, “Perfidia” y la guaracha “Margarita” fueron algunos de los éxitos que se anotó.
    En 1993 Chivirico estuvo en una gira por Colombia con las cuatro trompetas del Conjunto de Orlando Marín y por supuesto interpretaron el tema “La Casa” su más grande éxito. En 1961 (¿1962?), cuando el tema fue grabado, y el estribillo repetía “Se te quemó la casa”, Chivirico realmente estuvo amenazado de muerte por un incendio registrado en su apartamento, su esposa e hijo consiguieron ponerse a salvo. Algún tiempo después de que los Alegre All-Stars grabaron “El Manisero” en el que Chivirico fue el cantante en una de las improvisaciones: “La Jaula” que, por supuesto, significa cárcel. Después de la grabación del álbum, Chivirico se encontró en la cárcel por problemas de pagos atrasados de la pensión donde vivía. Estos dos incidentes son ejemplos de vida que imita el arte.
    El 4 de julio de 1994, participó junto a Orlando Marín, Frankie Figueroa y Al Santiago en un concierto en la Playa Orchard con los Alegre All Stars. Chivirico y Frankie fueron los cantantes principales. Esta fue tal vez la última presentación de su vida y que mejor despedida junto a sus Antiguos compañeros de la Alegre All-Stars.

    Rafael Chivirico Dávila murió en el Bronx, Nueva York, el 05 de octubre de 1994 de un ataque cardíaco, mientras miraba la televisión. Le sobreviven sus dos hijos Ámbar e Israel. Chivirico se fue de los Alegre All-Stars para unirse a la Celestial All-Stars, junto a Charlie Palmieri, Louie Ramírez, Barry Rogers, Frankie Malabe, Jorge Maldonado, Kako entre otros.

Fuente herencia Latina

lunes, 2 de julio de 2012

Yomo Toro (1933-2012): adiós a un jibarito

Una de las estrellas del mítico sello Fania murió en Nueva York el pasado sábado 30 de junio, víctima de cáncer. Se trata del músico puertorriqueñoVictor Guillermo “Yomo” Toro, quien desde la explosión del movimiento salsero latino hace cuarenta años, filtró la herencia campesina de su isla gracias a sus destacadas interpretaciones del cuatro boricua.

El cuatro, como los propios jíbaros, desciende de los pioneros españoles que en siglos coloniales llegaron “al puerto rico” a labrar las tierras montañosas. Allí llegaron con laúdes y vihuelas que los jíbaros, sus descendientes criollos, transformarían en el gran símbolo de la identidad campesina: el cuatro. Y aunque así se llama aquel, consta de cinco cuerdas que alegraban las jornadas de descanso en las haciendas. Comenzando el siglo XX el cuatro llegó a la ciudad y se convertiría en el instrumento nacional. Y sobre ese cuatro se formó Yomo Toro en los años cincuenta, acompañando en valses y boleros a Los Cuatro Ases, Los Universitarios o a José Antonio Salamán.

Su fama mundial vendría en los años sesenta al anunciarse la explosión salsera. Cuando en 1968 el gran Johnny Pacheco fundó la Fania All-Stars, Toro ingresaría como cuerdista principal de ese mítico sello de Nueva York. Con su presencia, a las poderosas descargas de salsa brava se colaban los compases y melodías de la plena, el aguinaldo y demás memorias del folclor puertorriqueño. Y así lo sabían leyendas de origen callejero y corazón jibarito que grabaron con él. Así lo atestigua esta “tiraera” navideña que nos dejaron las distantes generaciones de Daniel Santos yHéctor Lavoe.

Y el talento de Yomo Toro llegó al menos una vez al cine gringo, cuando en 1971 se le encargó a Marvin Hamslisch la música de Bananas, aquella tragicomedia que Woody Allen le dedicó a las dictaduras latinoamericanas. Allí estaba presente el trío con el que Yomo grababa sus discos con el sello Fania.

Y por supuesto, otros grandes como Larry Harlow, Willie Colón (con su orquesta y Lavoe en las voces grabaría la inolvidable Murga de Panamá), Jimmy Sabater,Rubén Blades. Y su cotización queda demostrada en esta grabación de 1978, donde impresiona con un solo para este clásico de la alianza Colón-Blades. Habla Puertorro…

Las últimas décadas fueron de un retorno a las raíces, donde la lectura de las cuerdas campesinas, crearía impresionantes cocteles como fue el caso de “Funky Jíbaro”. Y ya hecho leyenda, en 2012 se nos fue. Justo estaba recluido en ese Bronx que con la llegada de tanto músico boricua se volvería un epicentro revolucionario de la música latina. Aunque ubicado al otro lado, en Niuyor, nunca más sería ajeno, tal como lo fue la islita para aquellos pioneros de quienes descenderían los jibaritos.

ANIVERSARIO DE HECTOR LAVOE.

El viernes 29 de junio se cumplieron 19 años de la muerte de Héctor Lavoe, tal vez uno de los cantantes más populares e importantes del mundo de la denominada música salsa. Lavoe, es considerado por muchos como el mejor "sonero". Sus canciones son reconocidas por propios y extraños, convirtiéndoase en todo un ícono de la llamada salsa clásica.

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lavoe

Nacido en Ponce (Puerto Rico) en 1946, Lavoe buscó fortuna como cantante. Pasó, brevemente, por las orquestas de Kako y Los Newyorkers y luego, en 1967, llegó a la recién formada orquesta de Willie Colón con quien permaneció varios años (1967 - 1973) hasta que, debido a su vida desordenada, el binomio se disuelve. Este hecho coincidió con la estrategia comercial del sello Fania de promover a los cantantes reconocidos como solistas. A partir de ese momento dio inicio a un periodo insdicutible de éxitos: El Cantante, Periódico de Ayer, El Todopoderoso, Hacha y Machete, etc.


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Durante la década de los 80's la música salsa perdió popularidad, Héctor Lavoe siguió grabando y cosdchando éxitos, sin embargo, su adicción a las drogas y algunas tragedias personales le afectaron su autoestima y claridad mental, decide ponerle fin en 1988 con un intento fallido de suicidio. Transcurren años de este hecho, periodo en el que algunos promotores intentan lucrarse organizando presentaciones pese a su estado de salud tanto física como mental.

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Pese a los éxitos de ventas de sus discos, la fortuna de Héctor Lavoe se esfumó debido a su indiscriminado consumo de drogras. Al final de su vida la condición económica de Lavoe era bastante precaria. Falleció el 29 de junio de 1993 en Nueva York.

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Viernes y sábado recordamos en el programa Salsa con Estilo de la W Radio Colombia con Jorge Hernán Peláez su conductor , igual que el año anterior muchos de sus grandes éxitos , igual que los boleros en Caracol Radio con Vicente Moros, a quienes los salseros agradecemos el mantener vivo el recuerdo de éste gran exponente del género , preservando su legado musical, para deleite de los melómanos y de las nuevas generaciones !

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sábado, 2 de junio de 2012

ISMAEL QUINTANA "LA VOZ PERFECTA DE LA PERFECTA"

Nacido en Ponce, una ciudad rica en cultura de la hermosa isla de Puerto Rico, Ismael ‘Pat’ Quintana se trasladó a Nueva York cuando era pequeño. Fue en el barrio del South Bronx que se enamoró de la música latina. Durante sus primeros años, tocó percusión en una variedad de conjuntos. Ya de adolescente, se sumó a la orquesta de Angel Natel como bongosero.
En una memorable noche de 1959, un bailador en un club le pidió a la banda que tocara un número en particular. El cantante de Natel no lo conocía, pero Ismael sí. Se arrimó al micrófono, interpretó la canción y creó una fuerte impresión con el poderío de su voz. Esa noche comenzó una carrera espectacular - una carrera que eventualmente establecería a Quintana como uno de los cantantes más importantes de la música latina.
En 1961, el visionario tecladista Eddie Palmieri decidió abandonar la seguridad de la orquesta de Tito Rodríguez para cumplir el sueño de formar su propia orquesta. Eddie había estado presente cuando Quintana se postuló como cantante del conocido grupo de Orlando Marín. El pianista lo buscó, dándole la oportunidad de ser el cantante principal en su nueva banda, La Perfecta. Un momento puntual para que Eddie se convirtiera en uno de los directores de orquesta más importantes del momento. La alianza entre los dos artistas duraría doce años.
Juntos, Quintana y Palmieri expandieron los límites de la salsa progresiva, creando descargas disonantes que fusionaron la tradición más cruda de la música afrocaribeña (ejemplificada por los ásperos soneos del cantante) con un apetito interminable hacia la experimentación (los teclados electrónicos de Palmieri, el uso de estructuras de otros géneros y los interminables solos que parecían tener su propia lógica interna).
El disco de 1965 Azúcar Pa'Tí es probablemente la cúspide estética de su colaboración. La placa incluye temas como "Oyelo Que Te Conviene", que aparece en esta colección. Otro momento inolvidable fue la decisión de Eddie de grabar un LP doble en la cárcel de Sing Sing. La voz de Quintana suena apropiadamente apasionada en esa importante grabación de 1972 con tintes sociopolíticos.
En 1973 Quintana había decidido comenzar una carrera solista. Firmó un contrato con UA Latino Records y grabó dos discos de excelente calidad. El segundo de éstos le dio la oportunidad de cantar tangos y baladas, acompañado por una orquesta espectacular dirigida por los arreglistas sudamericanos Héctor Garrido y Jorge Calandrelli. Sorprendentemente, el cantante ha declarado en varias entrevistas su preferencia por las baladas y los boleros sobre el material más bailable.
El primer disco de Quintana para Vaya Records fue grabado en 1974 e incluía el éxito “La Blusita Colorá”, que aparece en esta compilación. El cantante colaboró también con el líder y pianista de La Sonora Ponceña Papo Lucca, así como con Ricardo Marrero. En 1975, la legendaria Fania All-Stars invitó a Quintana a participar con la orquesta como uno de sus vocalistas de lujo. Apareció en la película Salsa y estuvo en muchos de los históricos conciertos del colectivo, entre los cuales se destaca su fogosa versión de su propia composición "Mi Debilidad" en el Yankee Stadium. Cuando no estaba recorriendo el mundo con los All-Stars, Quintana se quedaba en el estudio, trabajando en el material que aparecería en sus discos para Vaya. El nombre de Ismael Quintana aparece en los créditos de muchos discos clásicos de la explosión salsera de los años '70, participando en coros y percusión. Su descollante talento vocal ha oscurecido el hecho de que es uno de los mejores intérpretes de maracas en todo el género. A su vez, es un compositor innovador, el autor de muchas de las canciones de los importantes discos de Eddie Palmieri de esa época.
Quintana es conocido como una de las personas más simpáticas en el negocio musical latino. Un profesional con letras mayúsculas que nunca llega tarde a sus compromises - y un dedicado padre de familia que no fuma ni bebe. Ponce ha dado nacimiento a muchos cantantes latinos, desde Héctor Lavoé y Cheo Feliciano hasta Ednita Nazario y Pete ‘El Conde’ Rodríguez. Ismael Quintana es otra luminaria proveniente de la misma región. Esta antología de la serie Latin Heritage es un merecido tributo a uno de los artistas más trascendentales de la música tropical.

sábado, 26 de mayo de 2012

Cincuenta años del Gran Combo de Puerto Rico







Que me perdonen los boricuas si me tomo prestado a su Combo y lo proclamo no sólo de Puerto Rico. Es que  los salseros de Colombia, Panamá, Venezuela, Perú, Estados Unidos, Mexico, América, Europa, Asia, en fin, del Mundo entero, lo sentimos también nuestro.

Algo especial debe tener Don Rafael Ithier, no sólo como músico sino también como persona. Es que no es fácil mantener un grupo humano por cincuenta años.

De aquellas reuniones donde la idea tomaba cuerpo hasta la definitiva del lunes 21 de mayo de 1962 cuando se decide la formación del grupo y se decide que el líder de la orquesta sería Don Rafa, El Gran Combo debuta el sábado 26 de mayo de 1962 (exactamente un día como hoy, sábado, de hace 50 años) en el Rock and Roll Club de Bayamón. Es el comienzo de la historia.

Pellín Rodríguez y Andy Montañez fueron las voces del Combo en los 60s. Bueno, debo mencionar también al dominicano Joseíto Mateo, quien le pone la voz a Menéame los Mangos (el primer disco oficial) para dar un soporte comercial al novato grupo. Es que me imagino que era arriesgado contratar a una orquesta nueva que intentaba “colgarse” en algo en el nombre de lo que había hecho ese boom socio-musical que representó para Puerto Rico Rafael Cortijo y su Combo con Ismael Rivera y empezar su propio camino.

Los invito a repasar su discografía en Gema, el sello de los Alvarez Guedes. Tangos, Pata Pata, Jala-Jala, Boogaloo.


Década del 60



De Acángana (el segundo LP) pasando por Maldito Callo, El Caballo Pelotero, Esos Ojitos Negros, El Swing y muchos títulos más, podremos encontrar música sencilla y sabrosa, un sonido particular hasta en los coros, gracias a “La Bala” Eddie Pérez y su voz nasal, la conexión con el Combo de Cortijo.

¿Queríamos Boogaloo?, nos dieron El Guaguancó de El Gran Combo. Eran Los Nenes Sicodélicos quienes, al empezar los 70s decidieron grabar para ellos mismos. Así nació EGC Records. De esa época me acuerdo de los coros de Elliot Romero y Paquito Guzmán, de los discos Por el Libro, En Acción y El Número 7, de temas como “Falsaria”, “Julia”, “Las Hojas Blancas”  o “El Barbero Loco”, donde se puede oír a un Ithier solista en el piano, rareza en una orquesta donde normalmente hay espacio sólo para que destaquen los cantantes y sus soneos y, sobre todo, el bailador.

Esa época de la disquera propia que duró casi ocho años, tiene como punto culminante la grabación de “Un Verano en Nueva York”. Hasta entonces habían entrado y salido unos pocos integrantes, pero sin variar el estilo del grupo. Los cambios sí se notaron cuando los cantantes fueron quienes partieron. Primero fue el añorado Pellín (fallecido en 1984), quien dio lugar a Charlie Aponte, y luego el “terremoto” que originó la salida de Andy, quien tuvo como sustituto a Jerry Rivas.

Coincidentemente Andy y Pellín salieron del Combo para hacer carrera en Venezuela, donde incluso grabarían juntos. ¿Se acuerdan de “Alacrán” o de “Aquí no ha Pasado Nada”? Libre interpretación.

Quiero dedicar unas líneas a Mike Ramos. Si ven  “Julia” en la película Salsa de la Fania All Stars no solo podrán apreciar el chorro de voz de Montañez sino también la coreografía especial de Mike, quien integró el grupo por aquellos años.

Década del 70


Ralph Cartagena acogió a Ithier cuando la aventura del sello propio expiró. Ahí empieza la saga de discos en Combo Records, los primeros que vi en la radiola Imperial de los Barrios Altos. En 1980 el dúo de cantantes se convierte en trío con Papo Rosario: Charlie, Jerry y Papo, hasta hoy permanecen al frente de la orquesta.

En 1983 Luis Perico Ortiz le dedica un Homenaje a Rafael Ithier en el disco Entre Amigos y en 1987 celebran los 25 años con un disco triple.

De esa primera etapa de Combo Records están, entre otros, los discos Aquí no se Sienta Nadie, Nuestro Aniversario, La Universidad de la Salsa y Nuestra Música y éxitos como “Brujería”, “Así Son”, “El Menú”, “Timbalero”, “Goyito Sabater”, “Y No Hago Mas Na”, “Carbonerito”, “Azuquita Pa’l Café”, “Resignación”, “La Loma del Tamarindo” y “La Fiesta de Pilito”.

La primera vez que pude verlos en persona fue en la Feria del Hogar de 1988. Era su segunda vez en Perú. La primera había sido en 1980 y de aquella solo ¿conservo? algunos videos en Betamax de una grabación para Panamericana Televisión. Carlos Loza había escrito en el Extra: “Yo lloré con El Gran Combo”, mostrando su emoción por aquella primera vista, que tuvo como evidencia su versión del vals “Bandida” en su Happy Days de 1981. ¡Quién iba a decir que se convertirían en la orquesta puertorriqueña que más veces ha visitado no solo Lima sino el interior del país!

Década del 80


Los tiempos en la Salsa cambiaron. El Gran Combo intentó amoldarse al nuevo estilo y produjeron discos como Romántico y Sabroso, Amame y Erupción. Su producción discográfica decae, aunque lograr pegar éxitos como “Cupido”, “Aguacero” y “Trinchera”.

Me acuerdo de haberlos visto en el Chimpun Callao, en Trujillo, en Ventanilla. Pude conocerlos en persona el año 2001, cuando emprendí aquella aventura de El Salsero impreso que tal vez alguno de ustedes aún conserve. Me llamó la atención la sencillez de todos. No le niegan un saludo o una foto a nadie (te consta, ¿no?) y lo hacen con la mayor humildad y sencillez. Es El Gran Combo y su Pueblo. Eso también los hace grandes.
Década del 90


El nuevo siglo comienza con su CD Nuevo Milenio, el Mismo Sabor, que es seguido por un disco celebrando sus 40 Años. De lo más reciente destaca su Arroz con Habichuelas y el homenaje que le hace el Banco Popular de Puerto Rico: Salsa, en las navidades del 2010.

El Gran Combo es una cooperativa donde todos sus integrantes cobran por igual, donde nadie destaca por encima del otro. Todos buscando que sea el público baile, goce y pase un buen rato. Pueden haber propuestas más elaboradas, pero la de El Gran Combo tiene un sabor y alegría como pocas y que en un 2012 tan diferente a aquel 1962 aún mantienen vigente.

Todos queremos a El Gran Combo, así los critiquemos a veces porque cuando vamos a verlos quisiéramos escuchar tal o cual canción. Sospecho que para esta gira de las Bodas de Oro nos darán alguna sorpresa. ¡Si no es ahora, ¿Cuándo?!

Y es por eso que como todos lo queremos, me permito la licencia de jugar con su nombre: El Gran Combo del Mundo.

Mike Amadeo les escribió “Que Me lo Den en Vida”. Estas líneas son una insuficiente respuesta a esa vida de medio siglo. Igual las intento porque se lo merecen. Es mi homenaje en vida para Don Rafa y “Los Mulatos del Sabor”.

Al día de hoy su último disco se titula Sin Salsa no hay Paraíso. Pues sin El Gran Combo no hay Salsa. ¡Que la sigan poniendo!

Fuente Eduardo Livia